¿Por qué llaman ola de calor al cambio climático?

Llevamos ya múltiples días con temperaturas altísimas en la mayoría de la Península Ibérica. Estas temperaturas son tan anormalmente altas que están produciendo situaciones críticas como la vivida en un instituto de Valdemoro, en el que hubo que atender a cincuenta chavales perjudicados por golpe de calor en su instituto. Los medios dan una información minuciosa sobre la ola de calor, si bien solo excepcionalmente se apunta al cambio climático como una de las causas de exactamente la misma. Realmente estamos frente a un nuevo récord, que solo puede explicarse en el marco de las subidas globales de temperaturas: el cambio climático. Desde mi opinión es indispensable comunicarlo de esta manera, puesto que pareciese que el cambio climático fuera un fenómeno abstracto cuyos impactos jamás terminan de concretarse, y no es de esta forma.

Los informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) ya apuntaban el incremento del número y la intensidad de las olas de calor, como uno de los impactos esperables en nuestra zona. De este modo lo llevan diciendo cuando menos desde el cuarto informe publicado en 2007: “Desde mil novecientos cincuenta, las olas de calor han aumentado y se han extendido y también aumentado las cantidades de noches cálidas. Asimismo hay más zonas perjudicadas por sequías, puesto que la precipitación sobre tierra ha disminuido parcialmente al paso que la evaporación ha aumentado debido a condiciones más cálidas”.

Hubo polémica en Europa sobre las causas de las olas de calor extremas que ocasionaron cientos y cientos de víctimas en dos mil tres, mas una extensa revisión bibliográfica efectuada por un equipo científico internacional y publicado en Climate Central en el mes de julio de dos mil quince, concluía que se ha multiplicado por 4 la incidencia de las olas de calor en Europa debido exactamente al cambio climático. Ese estudio hacía una relación prácticamente incuestionable con el cambio climático como causa de las olas de calor, y esta mañana Ricardo García Herrera, catedrático de Física de la Atmosfera de la Universidad Complutense de la capital española, respondía con un indudable sí a el interrogante de la cronista Pepa Bueno sobre la posible relación entre la presente ola de calor y el cambio climático.

Esta tendencia de elevadas temperaturas prosigue la tendencia confirmada por la NASA, la NOAA y la OMM que comprobaron que dos mil dieciséis fue el año más caluroso desde el momento en que se tienen registros. El año pasado la temperatura global se situó uno con uno grados centígrados sobre la que había en la era preindustrial. dos mil dieciseis, además de esto, fue 0,07 grados más caliente que dos mil quince, cuyas elevadas temperaturas ya fueron un motivo de alarma mundial.

La ola de calor que padecemos con tanta intensidad a inicios del mes vigente de junio no es un fenómeno extraño a ese incremento de las temperaturas ocasionado por el cambio climático. Por lo tanto es indispensable abordar la cuestión en su magnitud. En tiempos de Trump, y de sus necias palabras y acciones, debemos contestar llamando a las cosas por su nombre: no afirmen ola de calor, cuando debemos decir cambio climático. 

Eso provoca que la demanda de aparatos de aire acondicionado split y aire acondicionado portátil aumente considerablemente durante la primera semana de junio y se espera que a lo largo de este caluroso verano la demanda crezca en un 200% con respecto el año pasado. Eso, inevitablemente, afecta directamente al cambio climático de nuevo, pues a mayor consumo eléctrico, mayor impacto medioambiental. 

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